Brecha de Dirección
La organización no sabe hacia dónde ir.
El proyecto no tiene una dirección compartida. O, con más frecuencia, cada líder cree saber hacia dónde va, pero entiende algo distinto. Sin esa claridad, la tecnología, el seguimiento y el esfuerzo empujan en direcciones diferentes.
- La pregunta central
- ¿Está claro qué resultado debe producir el proyecto y quién decide?
- Señales
- Prioridades que cambian cada mes según la urgencia del momento.
- Un plan estratégico que vive en una presentación y no en la operación.
- Líderes que interpretan la visión de forma distinta.
- El error frecuente
- Comprar una herramienta para ordenar lo que todavía no está decidido. El software solo automatiza la confusión.
- Qué la cierra
- Se cierra con una conversación de dirección bien conducida: objetivo de negocio, alcance prioritario, criterios de éxito y un patrocinador que decide a tiempo.

